Ya saben que estoy muy lejos de ser una fanática de la Navidad. Que además Esteban pasará el 24 con su hijo, en el extranjero. (Volverá para pasar Año Nuevo conmigo). Que eso me sacó de onda, aunque entiendo que la promesa se la hizo al niño antes de conocerme. No he llamado a mi amigo Tony para ir a la Misa del Gallo (sí, ya sé que soy atea, pero es una tradición que tenemos que no me gusta perderme) y, fuera del regalo de Esteban, no he comprado ninguno. Igual no voy a regalar a mucha gente, que no está la liquidez para tanto.
Pero, lo que sí me encanta, es mostrarle a la gente que yo quiero, eso, que la quiero. Con besos, con piropos, con abrazos, con buenos deseos. Y ustedes, rufianes cibernéticos, saben de sobra que los quiero de verdad. En una forma distinta, pero muy sincera. Y quiero repetir lo que hice hace un año, usando el pretexto de la Navidad, deseándoles esto:
- A Gin, que descanse y el "laburo" vaya de maravilla.
- A Sonia, nada porque es mala y le gusta el chusmeriío. ¡Naaaaahhh! Es broma, le deseo que no se estrese mucho ahora y que conserve esa inspiración y ese humor de por vida.
- A Paloma, TIEMPO para que cumpla con todo y aún le sobren horas para descansar.
- A Guty, lo mejor para él, su señora y sus dos y medio terremotos.
-Al TISCA, que también siga con ese humor que tanto nos hace reír, que no se congele mucho este invierno y que no se exceda con el tequila.
- A Ashi, que siga feliz en esa familia privilegiada que formó.
- A Stazione, que recuerde que en su casa hay espejos y es para que vea lo guapa que es.
- A los peruanitos Martín y Milhoras que hace rato no veo, les mando un abrazote.
- A Juli poco se le puede dar, porque parece tenerlo todo, así que le mando también otro abrazo.
- A Beya un arco iris para que coloree su vida con los tonos que a ella le gusten más. Y un beso a su niñita.
Esto para mis tres recientes visitantes: Laura de España, Mariel y Gabu. (En ese mismo orden):
- Jorge Martínez
- Salud
- Un rimmel para esos ojazos verdes, je.
*En un terrible descuido olvidé a la tocaya de San Juan y al vecino José Joaquín. A ellos también va todo mi cariño. Y, chicos, ustedes tuvieron la culpa, por no comentar a menudo, jejeje. CHUICK a los dos.
El lunes entro a vacaciones y, aunque seguro me daré vueltas por acá antes del 24, les dejo desde ahora este texto con mucho cariño. (Aunque quizá muchos lo lean en enero, jaja). Por cierto, creo que hoy POR FIN, me haré los rayitos. ¡Deséenme que sea posible!)












