jueves 30 de agosto de 2007

INFUMABLES


(Dedicada a Sonia, que me motivó con su post a hablar de los que no me gustan)


UPDATE: No he puesto el cosito ese de la candidatura de Bater porque...no entiendo. Cuando despeje mis dudas aparecerá, esto no es indiferencia. Gracias por su atención.


A ver...todos tenemos alguien en la mira, un ser caminante (o reptante, con el perdón de los reptiles) y hablante que nos revuelve el estómago. Y la mayoría de nosotros, tenemos más de uno marcado con una equis, como los dibujitos de cigarros en los restaurantes. Aquí está mi lista. Y dejá la tuya en los comentarios, ¡aprovechá la oportunidad!


- Los vendedores, borrachos o mendigos que atacan en los semáforos.
-George Bush
-Los que pagan un par de pilas con tarjeta de crédito y taponean la fila en la caja del supermercado.
-Los mayores de 18 que siguen hablando como adolescentes.
-Los que presumen con lo que no existe: "ay sí, si sigo así a los 35 seré gerente/ mi hija de 2 meses será presidenta de la república porque lo digo yo/estoy en clases de boxeo y el año entrante me ganaré una medalla olímpica."
-La Teletón y su insistencia de exponer como rarezas a niños que no se pueden defender. Bueno, en realidad de la Teletón TODO es abominable, incluidos los datos "confusos" de las cuentas bancarias que dan en julio.
- El anuncio navideño que salió HOY en La Nación.
- Don Francisco y su programa
- La pinocha de Lady Di y su cara de frígida regañada.(¡Ya terminá de morirte, expositora tenaz de niños con SIDA!)
-Los que defienden a Lady Di diciendo que era muy buena (¿Desde cuándo torturar a un niño moribundo con flashes y apretujones para hacerse publicidad de santa es un acto de caridad?)
-Los que hacen propaganda subliminalmente ofensiva.
-Los emigrantes que llegan a un país sólo a criticarlo. (Y a comer de él, claro)
-Los que, habiéndoles dado una dirección exacta, se pierden y encima alegan que se las dieron mal.
-La chusmi-farándula.
-Los que se agarran de cualquier enfermedad para inspirar lástima, incluidas la bulimia y la anorexia.
-Los que se ofenden si les rebasás en la autopista.
-Los que, si saben que tenés carro, te piden un aventón aunque no te conozcan y aunque vivan a los 200 metros, con tal de "aprovechar".
Bueno, si me acuerdo de más se los pongo. ¡A ver, desembuchá los tuyos!

miércoles 15 de agosto de 2007

MONTESCO ENTRE CAPULETOS


(O: Sí, mi extraña familia de nuevo)


El fin de semana pasado cumplió años uno de mis tíos. Mi favorito. Y sus hijos son, a su vez, mis primos favoritos. Hizo una reunión e invitó a toda la familia. Eso significa casi ampliar la casa, porque sólo los primos somos unos 30. Pero claro, no todos llegaron. Aunque yo adoro visitarlos, las reuniones familiares siempre me dan un estrés terrible. Sobre todo cuando ya estoy en ellas. No me estreso antes ni pienso en nada hasta que ya me encuentro ahí, hablando de todo con mi primo Pablo (al que adoro) y padeciendo a uno (a) s cuanto (a)s tío(a)s y demás consanguíneos.

Mientras hablaban y decían esto y aquello, yo tomaba nota: hace tiempo tengo ganas de mencionar a algunos de ellos aquí, y, de paso, recopilar material para futuras historias.

- Como dije, mi tío el "cumpleañero" y su familia son muy queridos para mí. Así que de ellos, paso. Lo que yo quiero es hacer catarsis de los insufribles.

-Margo, la mayor de las tías, tiene el "Síndrome de Greta Garbo". Cuenta ella misma que era la bella del pueblo, la más codiciada de las doncellas de su época. Como de eso hace ya un buen de tiempo, ahora nadie la codicia para nada. Al principio se dedicó a recordar cómo le divertía quitarle el novio a las chicas que veía más enamoradas, o plantar al suyo dos días antes de la boda. O también cómo, debido al exceso de animales que había en su finca (se casó con un cafetalero) lanzó al río, dentro de una bolsa plástica, los cinco cachorritos que parió su adorada dálmata. Luego su tema preferido fue la fealdad de sus nietas, todas aún niñas, a quienes les pronosticó una eterna soltería. Cuando ese tema caducó, se decidió por el glamour. Nada es lo suficientemente bueno para ella, princesa real del caserío de Barva, hija de un músico de bandas que tocaba en misa de gallo pa ganase unos realitos. Así, si llegás a su casa en auto japonés, llevás tabla; si no saliste del país este año, llevás tabla; si no te gustan sus anticuadas vajillas; llevás tabla, te pone un apodo y te obliga a comer berenjena. Le iba a ofrecer el papel de doña Glenda para Cosa Nostra y decirle que estuviera tranquila, que sólo fuera ella misma y "performance" asegurada...pero, además de que se pasa de añitos, es demasiado perversa para interpretarla. ¡Ah! Lo de Greta Garbo es porque se encerró casi del todo en su finca para que no la vean envejecer.

-Luego viene mi tía Xenia, hermana menor de la anterior. También tiene lo suyo, pero en una forma distinta. Aún recuerdo con escalofríos esa mañana de febrero, día de las elecciones presidenciales, cuando entró entre furiosa y satisfecha a mi casa. Yo comenzaba el cole (tendría unos 12 años) y ella me dio la gran noticia de que había "puesto en su lugar" a varias compañeras de curso que vivían en su edificio. "¡Sí,-decía-les aclaré que mi sobrina no era una put_arrona como ellas y sus madres, que de seguro no volvería a ese colegio indigno de ella, lleno de chusma y gentuza, que ni vestirse sabían; apuesto a que ella piensa eso y más!"Sí, claro que tuve que irme de ese cole. Nadie me creyó que una esquizofrénica había puesto semejantes palabras en mi boca. Esta también dice "lindezas". Yo misma he incluso llorado por una "paliza verbal" suya. Aunque esto era de chica, ahora la ignoro. Pero de su lengua no se salvó ni Hollywood. (Mirá la cabr_ona, hasta ahí llega a hacerme mala influencia). Resulta que la mamá de Chuck Norris, el de las pelis de acción, el Ranger de Texas, vive a pocas cuadras de mi casa (y de la suya, porque es vecina). Mi tía salió a pasear en bici y la rueda se le trabó justo frente a la morada de doña Norris. En ese instante salia Chuck muy quitado de la pena, y mi tía le pidió ayuda. (Para mi desgracia ella habla inglés). La bici quedó como nueva y ella en pago, le dijo estas palabras agradecidas: "¡Lo que hace el cine, es milagroso! Usted parece el papá del que sale en la pantalla!"Yo sólo espero que Chuck no conozca a Mel Gibson.

-Luego está mi prima Mónica. No pierde ocasión de nombrar a sus numerosos pretendientes y fantásticas salidas nocturnas. Al igual que sus padres y su hermana, delira por USA y todo lo que tenga que ver con eso. Odia a los latinos (????) y, siempre que puede, habla en inglés. Vivió hace más de 25 años con su familia en gringolandia y lo menciona como su fuera antier. Abanderada de la decencia, el pudor y las buenas costumbres; asegura, igual que mi tía Xenia, que las mujeres "liberales" no se casan nunca. Lo curioso del asunto es que ninguna de las dos se ha casado, aunque una ronda los 60 y la otra los 40. La razón de esto es tan misteriosa como sus pretendientes, a los que nadie ha visto nunca. Por cierto, mi tío político (su papá) enloqueció para siempre y nadie sabe por qué.

-Junto a ella, su hermana Martita. También era solte...rita hasta que hace cerca de dos años otro solte...rito se le cruzó en el camino. Vivió en Rohrmoser un tiempo y ahora vive en Sabana con sus padres, Mónica la otra solte...rita y...ya. Su marido no entra al juego. El vive en un depa al que ella llega los fines de semana, para volver a irse el lunes. En fin. El citado señor es de origen humilde y de gringo...nada. Yo le veo un futuro parecido al del suegro.

-Mis primos maternos tienen diversas edades: el mayor tiene unos 47 y el menor 14. Por cierto, Julio, el más joven, tiene apetito compulsivo y dice que oye voces y ve cruces volteadas en la ventana de su cuarto. Extraña a su mami si no está en la casa al llegar del cole y odia a su papi. Ambos son dentistas y tienen demandas laborales. Mi tía dice que mi tío le es infiel. Lo ha dicho por 25 años. Eso se llama perdonar 70 veces 7. ¿Mi tío? Calla y mira para arriba. Era muy apuesto de joven, pero se le ha caído el pelo y tiene hernia lumbar. Y cáncer en la piel. Misteriosamente, esto último parece alegrarle.

-Mi tía Marta adora la limpieza y los adornos finos. Vive en Panamá, en un condominio de lujo que compró su marido. A Pablo (mi primo favorito) y a mí nos adora y nos invita todo el tiempo. Sólo debemos quitarnos los zapatos al entrar, no descorrer mucho las sábanas al acostarnos, no tocar su porcelana, no pisarle el césped del jardín e ignorar a la sirvienta. Pablo y yo nos iremos de mochileros al norte el año entrante.

-Y podría seguir y seguir porque la cosa (o Cosa Nostra) da para veinte posts. Mi primo Ignacio, quien parece que salió del closet hace dos años. Aunque conociéndolo, yo diría que nunca salió, sólo que cerró mal la puerta y ésta se le abrió sola. Mi prima Lu, su hermana, también ama la moral y las buenas costumbres...cuenta con orgullo que es más fácil desvestir al Santo Padre (no Papa, ni Santidad ni Bene: Santo Padre) que a ella. Esa sí se casó con un gringo: duró un mes el matrimonio. Hija abnegada, cuidó fielmente de mi tío Jorge cuando tuvo un accidente hace dos meses: mi tía Margo lo atropelló con el carro. Y quién puede dejar de nombrar a tía Liz, quien se quita tantos años que ya su hija es mayor que ella. O a mis primos Jose y René, quienes...¡ay, no, ya no puedo más! ¡Porfa decime que algo así también te pasa a vos...o que soy adoptada!


P.D: La foto tiene sólo fines ilustrativos. A esos señores no los he visto en mi vida.


jueves 9 de agosto de 2007

PARA MI QUE SOS ASI...



Dedicada a los amigos que nombré, y, especialmente, a los que sin querer no recordé

La internet ya se va haciendo vieja. Hace unos doce años dejó de ser una palabra que sólo se empleaba en las películas de Sandra Bullock. Ya es un componente más de la canasta básica. Un recurso indispensable en las oficinas y en los hogares. Y un pasatiempo.

Bajo el título de mi blog digo que mirar al cielo te libra de fronteras terrestres, te amplía la perspectiva. Algo semejante hace la red. Te lleva a Asia, Europa o la Patagonia en segundos y, si tenés suerte, podés sentirte casi habitante de esos lugares. ¿Qué quiero decir con "tener suerte"? Encontrar alguien Pura Vida con quien comunicarte y hasta hacer amistad.

Yo, como mencioné otras veces, no recuerdo bien cómo conocí a toda esa bola de gente con la que desde hace más de un año hablo todos los días. Pero ya los siento parte de mi rutina, los extraño si dejo de escribirles por mucho tiempo y, aunque nunca he visto a ninguno en persona, les tengo un gran cariño. Quizá el semi-anonimato que da la internet hace a la gente más auténtica, natural y espontánea. Ya de anónimos a muchos no nos queda gran cosa (por ejemplo, de mí saben mi nombre, profesión, desamores, gustos diversos, disfuncionalidades familiares, qué aspecto tengo (de niña y de grande) y hasta mis amores platónicos) pero eso nos ha acercado más y hace más entretenidos los diálogos que mantenemos a diario.

Yo, como figuritas de barro, me he construido imágenes de cada uno. No sé si sean muy fieles pero, por ejemplo, a las "locas de Argentina" (entiéndase Ginger, Sonia, Duda y Cristina) me las imagino así: a Gin, ese tipo de gente con la que no vale ser tímido...ni malhumorado. Ella te quita ambas cosas en un instante. La persona que, como el comodín de los naipes, se acomoda bien en toda parte y rara vez tiene enemigos. A lo sumo algún cura la manda al infierno.

Sonia, por el estilo. (Por algo son íntimas estas dos).Una persona alivianada, payasa como Ginger pero un poco más...inquieta. No sé, creo que, si, por ejemplo, van las dos a una tienda a hacer un reclamo, Ginger dialogará un buen rato, mientras que Sonia, si lo amerita, agarrará a paraguazos al gerente. Huummm, esta sí debe tener algún enemigo por ahí, je, je.

La Dudi yo la veo como una Emiliy Dickinson. Inteligente, (de todas formas, en este grupo nadie, pero nadie, es tonto, inculto o feo, y eso lo digo en serio. Somos privilegiados, je) alborotera como Sonia pero con un toque intelectual. Me encanta como encara sus depresiones: yéndose un mes a Punta del Este. Sí, yo quiero una medicina así.

La Cris es, para mí, una versión latina de una de las chicas de Sex and the City. Hummm, quizá Charlotte. Bueno, y abogada como Miranda. Más ingenua de lo que le conviene, pero también la encuentro una persona bondadosa. ¡Ah! Y ojalá pudiera enseñarme a bailar ritmos tropicales.

Luego viene la PAL, quien me recuerda "tanates" a Libertad, la pequeña amiga de Mafalda: opuesta, decidida, con ideas inclaudicables.
Creo que tiene las características de quien ocupa en la familia el lugar del benjamín y está acostumbrado a tratar con gente mayor. Y que es amiga de sus amigos y ha adoptado (o lo tenía desde antes, no sé) esa característica teutona de no ser complaciente, no decir un halago fingido. Yo valoro eso.

El Angel, prototipo del hombre "de su casa" que hace lo posible para que no se le note. Sus chistes machistas no ofenden porque nadie le cree. Mala suerte Angelito, te sabemos Pura Vida.

El Teta se pinta solo. Payaso también, pero ingenioso. No "vomita" una idiotez para parecer simpático, siempre te hace reír. (O al menos sonreír).

Ashi no tiene blog, pero visita el mío con frecuencia. La siento prudente, tranquila, de esa gente que jamás iniciará un pleito ni dirá nada desatinado. Parecida a Beya,mi tocaya argentina, quien no tiene palabras duras ni siquiera para los tipejos latosos como Joel.

Asimismo está SOL, sin blog también y mexicana, como EL TISCA, a quienes, por cierto extraño hace días. Ellos crean un balance entre tanto acento porteño, je.

Siempre por mi norte, está Nick, la guatemalteca que vive en Japón y siempre tiene tiempo de mostrarlos la belleza de éste o su país. Otra en la fila de las prudentes, sensatas y juiciosas. (No como la Sonia, que es una inconsecuente, je)

Por último, están los ocasionales, los que pasan una vez o sólo de cuando en cuando. Ellos te dan sólo "chispazos" de su persona, pero a veces un comentario suyo te alegra un día atareado o triste.

Y, bueno, qué más les puedo decir, sólo que ya los considero mis amigos. ¿Y cómo soy yo? Mmm, yo diría que una combinación de Lisa Simpson con Queen, la hermana de Daria, la caricatura de MTV. Y podría darte otras definiciones, pero me entra la curiosidad...¿vos cómo crees que soy?

domingo 5 de agosto de 2007

COSA NOSTRA (Ultima entrega)

Nota: Como quisiera "parlotear" de muchas cosas en el blog, ya no postearé más COSA NOSTRA. A mis dos fieles lectoras, PAL y ASHI, si ellas lo tienen a bien y desean enviarme sus mails (y, claro, si desean conocer el final de la historia) les puedo postear diariamente un "pedazo", ya que de todas formas todos los días tengo que escribir un poco. (La obra no la tenía terminada). Esta parte la publico porque tuve que postearla en un ciber y como está un pelín cachondilla el baboso que me la imprimió me veía con ojos tontos (él sabe que es una obra que estoy escribiendo) y bueno, que al menos el "color" no sea tan en vano, je. Acomódense en su asiento.

NUEVO TEXTO AÑADIDO LUEGO DE LA LINEA DE JIMENA "PERO DANIEL, ¿QUE ES LO QUE TE PASA?"


(Entran todos a la casa)

Doña Glenda: Ya que tendremos que estar acá un buen rato, podríamos probar lo que les traje. Total, si se acaba luego les hago más.
Jimena: Ahorita prefiero ver las noticias, mamá. Tenemos que saber cuándo reabren la calle.
Doña Glenda: Tardarán por lo menos una hora, mejor comé ahora y así luego no te mareás.

(Jimena le hace a su mamá un gesto molesto mientras que Julio reprime una carcajada y mira a Jimena de forma explícita)

Julio: Creo que si la cuchara de doña Glenda alimentó tan bien a Jime, hay que probarla. Total, mañana hay mucho que hacer y es bueno almacenar energía.
Jimena: (Molesta)Sólo te falta que nos des conciertito de nuevo.
Julio: (Cínicamente y cerrándole un ojo a Jimena) Linda, sé que tus ansias son enormes y sólo por eso fingiré que no oí nada.
D. Glenda: Pues iré a ver si alcanza para todos, si no también Dani trajo comida de restaurant.
Julio:(ríe)...como todas las noches.
Jimena: Eso no es asunto tuyo, Julio. No abusés de lo que vos llamaste "la hospitalidad de los Ferreira". Ganas me están sobrando de mandarte a aguantar frío a tu auto.
Julio: ¡Niiiñaaa....les reparo la escalera, estoy moviendo cielo y tierra para que alguien reemplace a Dani en el Montelimar y así me agradecés! (Acercándosele y hablándole al oído) Si querés, los que se pueden ir a mi auto son vos y tu maridito, total, a como veo que están, frío es lo que menos van a sentir...

(Jimena lo mira con desprecio)

Daniel: Bueno, creo que iré a sacar la comida de la cajuela.
Sara: Dani, ni se te ocurra repartir nada, ya es bastante embarazoso hacer mal tercio.
Daniel: (Sonriendo) Tranquila, Sarita, vos no nos estorbás.

(Sale doña Glenda de la cocina con algunos platos)

D.Glenda: Chicos, no sé si será muy poco, pero al menos comen algo. Con este frío...
Jimena: Yo paso, mamá.
D. Glenda: Pero Jime, yo lo hice para ustedes.
Julio: ...y si te esperás unas dos horas no te mareás...digo, eso dijo doña Glenda...(mirando fijo a Jimena) sea lo que sea que eso signifique.
Jimena: No quiero nada, mamá.
Julio: (Mirando a d. Glenda y riendo) ...nada de comer, quiere decir.
Jimena: Julio, ya basta. Recordá que estás en mi casa.
Julio: Sí, linda, es bromita. (Acercándosele y hablándole al oído) Vos sabés que si alguien sabe de ansias, soy yo.

(Jimena lo aparta, Daniel entra con la comida y va hacia la cocina. Doña Glenda empieza a contarles historias y Jimena se sienta a ver el noticiero. Cuatro horas después no han habilitado la calle)

D.Glenda: (Bostezando) Bueno, muchachos, yo creo que no va a quedar más remedio que dormir esta noche aquí.
Daniel: (Resignado) Sí, señora. Tiene razón. No han esperanzas de que habiliten hoy la calle. Veamos cómo nos acomodamos.
D. Glenda: Sarita y Juli pueden dormir en el cuarto de abajo, Julio en la sala y yo en la habitación junto a la suya.
Daniel: Pues ssí, parece que así estaremos bien distribuidos. Les traeré mantas y sábanas.

(Todos empiezan a acomodarse y a darse las buenas noches, y, por último, Daniel y Jimena se van a su recámara, previo beso de buenas noches de doña Glenda. Entran y cierran la puerta, luego Jimena entra al baño y sale con una bata de paño.Daniel se pone una camiseta y un boxer y se sienta en el borde de la cama).

Daniel: ¿Sabés Jime? Nunca imaginé peor final para esta noche. No debí pedirle nada a Fabio. No cenamos, no hubo amor apasionado y ahora estamos con la casa llena de gente y tu mamá en la habitación de al lado. No imagino qué puede ser más desmotivante.
Jimena: Bueno, tal vez esto pueda...motivarte...(se quita la bata de paño y queda en una pijama corta de seda, escotada y con tirantes. Daniel la mira sorprendido)
Jimena:¡SORPRESA!
Daniel: (Sonriendo) Jime, me encanta...(Va a besarla pero se incomoda)
Jimena: (Acariciando a Daniel)¿Sabés qué dice la revista Casiopea respecto a estas situaciones?(Lo besa) Que la habitación de una pareja es sagrada, y que, una vez que sus puertas se cierran, adentro es otra república, otra dimensión. Dentro de su cuarto una pareja hace y dice lo que se le antoje, y yo añado que si alguien llega a oír algo, pues que se aguante o se tape los oídos.
Daniel: (Besándola) ¿Un país aparte?
Jimena: O mejor otro planeta...recorré conmigo todos sus... (lo besa)confines...(lo besa)...sus montañas...(lo besa)...visitemos la...(lo besa)República del Amor...(señalando la cama)

(Daniel la alza y se acuestan sobre la cama)

Daniel: (Besándola) Me gusta la visa que piden aquí...
Jimena: (Riendo y pícara) Y esperá a ver el impuesto de salida.
Daniel: (Apasionado) Hmmm...una república no me basta...(la besa)...yo quiero darle la vuelta al mundo como Yuri Gagarin...(la besa)...y demorarme siete horas...
Jimena: (Apasionadamente) Vení, hacelo y te muestro las Siete Maravillas...
Daniel: (Ya bastante entusiasmado) Mostrame las pirámides...el Taj Majal...la muralla china...
Jimena: (Entre besos y arrumacos de Daniel) ¡Yo te muestro lo que querás...lo que querás...!
Daniel: (Más entusiasmado que antes y subiendo la voz sin darse cuenta) ¡Y dejame libre el paso por el Estrecho de Magallanes!

(En ese momento un ruido no definido proviene del cuarto contiguo. Daniel se distrae un poco pero Jimena lo trae de nuevo a lo que estaban)

Jimena: (Besándolo y acariciándolo) Un planeta aparte, mi amor, un planeta aparte, recordá...
Daniel (Besándola pero "desconcentrado" y señalando la pared): Pero...acá...
Jimena (interrumpiéndolo y acariciándolo): En esta dimensión no existe ese acá...

(De pronto el ruido extraño se oye fuerte y Daniel se incorpora de repente, asustado. Al hacerlo empuja a Jimena sin querer y ella cae al suelo, golpeándose la "colita")

Jimena: (sobándose el coxis) Pero Daniel, ¿qué es lo que te pasa?


NUEVO TEXTO ACA



Daniel: Perdoná, mi amor, es que no entiendo qué es lo que causa ese...

(Jimena le acaricia la mejilla, lo besa y le recuerda que sólo importan ellos dos)

Jimena: Dani, esta es nuestra noche. (Pícara) No podemos fallarle a Fabio...(Ríe)
Daniel: Tenés razón (la besa y sonriendo)¿En qué estábamos, mi bella esposa?
Jimena: (Hablando despacio y seductor) En que querés que te enseñe las pirámides... y yo te dejaré pasar por el Estrecho de Magallanes.

(Vuelven a la cama pero el ruido es molesto y persistente y Daniel se incomoda)

Daniel: Mi amor, ese chirrido...

(Jimena se molesta y se hace a un lado)

Jimena: Está bien, Dani, hacé lo que querás. Pero esta sigue siendo MI República del Amor y, si vos no estás de ánimo para visitarla, pues emigrás a otra nación. (Se tira a través de la cama indicándole que va a ocuparla toda).

Daniel: Pero linda, entendé...
Jimena: (Molesta)Lo que entiendo es que yo hago el esfuerzo por pasarla bien y no mandar al traste nuestra noche especial. (Casi llorando)Pero vos preferís prestar atención a un ruido absurdo que a la mujer que decís adorar.
Daniel:(Abrazándola) Pero, Jime, no digás tonterías.
Jimena (Soltándose y enojada): Y ahora, como no queda otra cosa que hacer, voy a dormir. Buenas noches. (Trata de cobijarse tendida a lo ancho de la cama).
Daniel: (Ruega) Jimena, mi amor...

(Ella se vuelve y lo ignora)

Daniel: (Enojado) Está bien, si preferís ser una niña malcriada y no una esposa comprensiva te dejaré sola en "tu república" y me iré a dormir a otro lado. (Irónico y alzando un poco la voz)¡Y espero que pasés una muy, muy buena noche abrazada a ese almohadón!

(Sale de la habitación pero regresa al poco rato)

Daniel: No hay...ningún lugar libre en la casa. (En tono exagerado) Pero descuide, linda mujer, algún lugar habrá aquí donde pueda pasar la noche sin importunarla.(Mirá un pequeño sofá y trata de acomodarse, pero es muy corto y no encuentra la posición. Al fin encoge las piernas y se cobija como puede. Apaga la luz).

(Al amanecer, Jimena sigue abrazada al almohadón con la colita un poco levantada y Daniel está boca abajo, con las piernas medio fuera del sofá y la cabeza recostada al brazo del sillón. Un noticiero radial con un locutor entusiasta se oye fuertemente. Daniel despierta, se estira, se incorpora y se trata de espabilar. Se dirige hacia el baño mientras mira a Jimena con expresión resentida. Jimena se levanta, mueve la colita con un gesto de dolor, se pone la bata de paño y va hacia la cocina, donde su madre oye el noticiero y toma té.)

Jimena: ¿Y los muchachos?
D.Glenda: Se fueron temprano. Dijeron que no querían importunar más, el auto de Julio pareció arreglarse y se fueron.

(Jimena se sirve té)

Jimena: ¿Y vos?
D. Glenda: ¿Yo qué?
Jimena: ¿No tenés que irte a la biblioteca?
D.Glenda: (Enojada) ¡Niña, me levanté a prepararles un té y tostarles pan! Pero si no querés que les ayude en nada, compermiso! (Hace por donde levantarse).
Jimena (apagando la radio): No, mamá. En realidad quería hablar con vos.

(En ese momento se oye alguien bajando la escalera y la puerta cerrarse. Jimena sale apresurada a ver y vuelve angustiada y casi llorando).

Jimena (haciendo pucheros): Ni siquiera me habló.
D. Glenda: ¿Quién, Dani?
Jimena:(Lagrimeando) Es la primera vez que se va al trabajo sin despedirse...sin darme un beso.
D. Glenda: Bueno, a todas las parejas les llega su primer pelea. Ya se le pasará.
Jimena (secándose las lágrimas):¿Qué era lo que arrastrabas anoche en el cuarto de al lado?
D. Glenda: ¡De eso quería hablarte! ¡Ese mobiliario no tenía orientación! Según el Feng-Shui ahí dentro lo que tenían era un manantial de mala vibra.
Jimena: ¿Teníamos?
D.Glenda: Sí, me puse a mover los muebles, a cambiarlos y ubicarlos correctamente. ¡No sabés lo que me costó mover algunos! Pero como quería todo menos importunarlos, me las agencié sola y ya todo está perfecto. Fue inspirador saber que, aunque fuera medianoche y yo estuviera cansada, mi iniciativa y mi esfuerzo les estaban emitiendo en ese instante hartas ondas de amor y de armonía.
Jimena (moviendo la cabeza y contrayendo la cara):Mamá...sentate un momento.

(Doña Glenda obedece)

Jimena: Mirá...yo...me casé por amor.
D. Glenda: ¿Y?
Jimena: Dani es el hombre más maravilloso que conozco. Es considerado, tierno, sensible...
D. Glenda: Jime, no sé a qué viene exactamente que me contés esto..
Jimena: Mirá, tratá de centrarte en lo que te estoy diciendo. Como dicen los gringos: ¡focus!

(D. Glenda asiente)

Jimena:Daniel es el hombre de mis sueños, de quien me enamoré casi apenas lo conocí y con quien quiero pasar el resto de mi vida.
D.Glenda: Bueno,será el resto de SU vida, porque linda, a menos que a vos te atropelle un camión...
Jimena: ¡Focus, focus!
D. Glenda: Y, pero es cierto...
Jimena: Lo que quiero decir es que él me importa tanto que si algo se interpone y no nos deja ser felices tomaré las medidas que sean necesarias...
D. Glenda: Me parece perfecto. Total, si ya ese es el que escogiste...
Jimena (suspirando): ...las medidas necesarias para quitar de enmedio ese impedimento a nuestra felicidad.

(D. Glenda sonríe complaciente)

Jimena: Anoche queríamos estar solos y no fue posible... no permitiré que eso se repita; aunque tengamos que poner a alguien de patitas en la calle.
D. Glenda: (molesta) Y, bueno, ¿tan maravilloso es Daniel para esos menesteres? Porque si estás dispuesta a todo...
Jimena: Fijate que a todas sus cualidades tengo que sumar esa.
D. Glenda (tapándose los oídos): No, Jime, yo soy reservada para esas cosas. No tenés que decirme...(Se levanta de la silla)

(Jimena se da cuenta de cómo puede mortificar a doña Glenda y decide soltarle un relato detallista del "desempeño" de su marido)

Jimena: ¡Ah, no! ¡Vos preguntaste y ahora me oís! (La persigue alrededor de la mesa de la cocina) Dani puede pasarse toda la noche haciéndolo, estar una vez con él es volverse adicta a su cuerpo...
D.Glenda (Todavía con los oídos tapados y caminando alrededor de la mesa): Hija, por Dios...
Jimena: Siempre lo hacemos al menos tres veces, el vecino de al lado podrá corroborártelo, preguntale lo que oye.
D.Glenda (siempre con los oídos tapados y caminando, empieza a cantar alto): ¡Un elefante se balanceaba...sobre la tela de una araaaña...!
Jimena (subiendo la voz): ¡El ya está acostumbrado, no te preocupés!
D. Glenda: ¡...y como vio que soportaaaba...!
Jimena: ¡Y con Dani tengo cuatro, cinco, siete orgasmos...!

(En ese momento Jimena descubre a Sara en la puerta de la cocina con cara estupefacta y los ojos abiertos. Ella, al verla, hace una expresión parecida)

Sara: Er...tomé prestado el baño de abajo...le pregunté a doña Glenda...
Jimena (turbada): Sssí, sí, claro, no hay problema, Sara.
Sara (incómoda): Bueno, este...gracias por todo, Jime, hasta luego.
Jimena (sonrojada): Adiós

viernes 3 de agosto de 2007

¡GRACIAS A DIOS QUE EXISTEN LAS AMIGAS, LAS REVISTAS, LA TELE Y...EL PROFE CUBANO!


Tanto escribir Cosa Nostra me trae reminiscencias (diablos, ni siquiera sé exactamente qué quiere decir eso, pero bueno) y recordé una conversa con mi mami allá por el mil novecientos noventa y tantos. Aquí les dejo para el fin de semana:

Yo empezaba la universidad y un profesor cubano nos dijo que había notado la ignorancia sexual de los jóvenes ticos, por lo que, para la próxima clase, trajéramos una pregunta escrita anónimamente sobre este tema. (Tipo la Rampolla).
Estaba recortanto mi pregunta muy nítidamente en la sala de mi casa cuando pasa mi mamí y me ve:

-Laurita, ¿qué estás haciendo?

-Una tarea del profe Uriarte, quiere que le llevemos dudas que tengamos sobre el sexo. Se las anotamos en un papelito y él las contesta en clase.

(Mi mami pone cara de banqueta)

-¿Y vos, mi amor, qué le vas a preguntar?

-Mi duda es sobre anticonceptivos.

Mi mami hace "¿siimmmf"?, frunce la boca y luego pone cara de Dalai Lama.

-Mirá, ese tipo cubano no puede guiarte mejor que tu propia madre. Teneme confianza y no te dé pena, preguntame mejor a mí lo que querrás saber.

-Bueno, es sobre el diafragma. No entiendo cómo se coloca, si yo lo que veo es una cosa que parece una polvera. ¿Es de ese tamaño o viene dentro algo más pequeño? Porque me da como cosita si el diafragma es así, como un espejo de mano, yo sé que ahí es elástico...

-Laura, el doctor lo coloca, se queda dentro.

-No, ma, el diafragama se saca y se usa cuando...

-No. El doctor pone el dispositivo ese.

-Ma, ese es el DIU. Yo pregunto por el diafragma.

-Es igual, Lau. Es una cosita así de cobre...

-¡Esa es la T!

-¿Qué no es lo mismo?

-Mamá, vos sentate cómoda, no me tengás pena, teneme confianza y preguntame lo que no entendás. Tenemos que hablar laargo y tendido.

miércoles 1 de agosto de 2007

COSA NOSTRA (Continuación )

(Nuevo texto añadido abajo)

Sara: Y también se presiente cuando el amor anda cerca. Es como un sexto sentido, algo que te dice que pronto alguien hará "click" con vos.
Julio:¿Y vos qué tan cerca de "clickear" estás?
Sara (haciendo un gesto): Pues precisamente hace unos días que lo vengo presintiendo. No sé cómo, ni dónde...pero estoy segura de que me enamoraré bien pronto.
Fabio: (Mirando a Daniel) Pues ojalá todos lleguemos a ser tan felices como vos.
Julio: Bueno, decí eso dentro de un tiempo, es como cuando la gente afirma que un bebé va a ser lindo toda su vida: ¿quién no es lindo a esa edad? La verdad sale después...
Fabio: La verdad de Dani y Jime tiene todas la probabilidades de salir fenomenal.
Julio (Levantando las cejas): Mmm, quizás.
(Suena el celular de Daniel de nuevo)
Daniel: ¿Diga? Sí, señora. ¿Cómo dice? (Pausa) Pues...sí, claro, la entiendo.(Pausa) Lo que pasa es que tengo que pasar al "Mi piacereve" y...(Pausa) Pues no sé, parece que cocinan bien. No, hoy sale tarde de la revista. (Palidece y hace un gesto de desesperación)Sí...tal vez. A las siete estaré allá. Adiós.
Fabio: (En tono de apoyo) ¿Doña Glenda?
Daniel: Sí...tiene que llevar una caja de libros al hotel y no encuentra taxi...la llevaré al Cranberry.
Sara: ¿Se quedó más tiempo la mamá de Jime?
Daniel: Consiguió empleo por unos días en la biblioteca. Está hospedada en el Bed and Breakfast que está a las dos cuadras.

(Al oír esto Julio esboza una sonrisa de sorpresa y satisfacción)

Fabio: Bueno, pasás al restaurant, luego la recogés y todo te queda de camino.
Julio: Hermano, yo me vine al Bristol con Sara, dejé mi auto en la oficina. ¿Podrías darme un aventón? Recogés a doña Glenda y luego me dejás en Weston y Beckham.
Fabio: Si querés yo puedo llevarte, Julio.
Julio: Gracias, viejo, pero tendrías que desviarte bastante. Además, me dará mucho gusto saludar de nuevo a la mamá de Jime.
Daniel: Está bien, Julio. Yo te llevo.
Sara: Bueno, si me disculpan, el señor Weston me está esperando.

(Los demás empiezan a recoger los planos)

Julio: ¿Sabés Dani? Nunca supimos dónde se casaron ustedes. Ni qué tipo de boda tuvieron.
Daniel: Nos casamos en Las Vegas. Hicimos una boda como las de las series de T.V.
Fabio: ¿En serio? Me parece muy típico de Jimena, pero de vos, la verdad...
Daniel: Pues la idea fue mía. Siempre me gustaron esas capillas y tenemos amigos allá. Aunque nuestra boda fue bastante tradicional...bueno, para ser en Las Vegas. (Ríe). Ya sabés, Jime con su traje blanco y todo eso.

(Cuando Daniel dice esta última oración Julio esboza una sonrisa irónica)

Fabio: ¿Y dónde pasaron su luna de miel?
Daniel: Estuvimos dos días en el hotel de Las Vegas y luego fuimos a esquiar a...
Julio: (Interrumpiendo) Bueno, señores, yo creo que mejor nos vamos porque la cena de los tortolitos se va a enfriar.
Daniel: Tenés razón.
Julio: ¿Y de casualidad el viajecito no será allá mismo?
Daniel:(Sonriendo) Pues...tal vez.
Julio: Mirá vos. Muy buenos recuerdos deben tener entonces.
Fabio: Faltaba más, Julio.

(Van saliendo los tres)

Julio: Sí, es cierto. Por eso a mí me encanta ir a Valle Verde. (Sonriendo, burlón y suspirando) ¡Ahh, los recuerdos que tengo de ese lugar son inolvidables!

FIN DE LA SEGUNDA ESCENA


TERCERA ESCENA

(Jimena y Daniel están en la sala de su casa, Daniel examina la escalera mientras Jimena acomoda unos negativos en un sobre de manila).

Daniel: Creo que le preguntaré a Fabio. No veo esto del todo bien.
Jimena: Julio dijo que existe una mezcla mejor; que hay que tener unos cuantos cuidados, pero que no la derribaría ni un terremoto de nueve grados.
Daniel: Creo que será mejor. Mientras no esté en óptima condición, no se puede continuar con nada.
Jimena: ¿Llegarás hoy más temprano?
Daniel: Lo intentaré.
Jimena: La revista cierra hoy a las cinco (seductora) y...ya sabés cómo detesto estar solita en casa.

(OJO: NUEVO TEXTO A PARTIR DE AQUI)

Daniel:(Sonriendo) Hoy llega un cliente nuevo a conversar con nosotros. En cuanto terminemos me puedo escapar.
Jimena: (Abrazándolo) ¡Qué amable fue Fabio al doblar su turno en el puente por vos! Algún día tendremos que devolverle el favor.
Daniel: ¿No tenés una prima parecida a vos de casualidad?
Jimena: ¿Qué?
Daniel: (Sonriendo) Nada, mi amor. Cosas que hablamos en la oficina.
Jimena: ¿Te molestó mucho mi mamá anteayer?
Daniel: No, habló muchas cosas: crticó la ciudad y nuestro estilo de vida - el tuyo y el mío, no el de la ciudad - me pidió que quitara la música que estaba oyendo, dijo que ya era hora de que dejara de consentirte tanto - refiriéndose a la cena, claro -, desaprobó el color del auto y alguna otra cosa por ahí, pero resulté ileso. Después de todo, si vos viviste dieciocho años con ella y sos la chica más maravillosa que conozco, su compañía no ha de ser tan mala.
Jimena: Mi Dani...(Lo besa y él le corresponde entusiasmado. Se besan por un rato.)

(Suena el teléfono y Jimena contesta)

Jimena: ¿Aló? ¡Fabio, de vos precisamente estaba hablando con Dani! No encuentro cómo agradecerte lo que hiciste. (Pausa)¿Pero de qué prima me hablan ustedes? Sí, sí, ya sé. Cosas que hablan en la ofi.(Pausa) Te lo paso.

(Daniel toma el teléfono)

Daniel: Dime.
Fabio: Hermano, me acaba de llamar Roberto Costa, el cliente potencial que irá hoy a Weston y Beckham. Quiere adelantar la cita media hora ¿tendrás inconveniente?
Daniel: No, creo que está bien.
Fabio: Me alegro. La firma ganaría una buena cantidad si nos contrata. A pesar del...(ríe un poco).
Daniel: ¿Del qué?
Fabio: Digamos que es una edificación no tan convencional. Es un hotel para parejas, ya sabés, aunque de lujo y muy bien ubicado; él quiere remodelar ciertas habitaciones y hacer una ampliación en la cocina.Se llama el Motel del Valle. Hasta tarjetas me dio para que se las repartiera (Ríe).
Daniel: (Ríe) Estaré allá a las tres, entonces.
Fabio: Nos vemos. Adiós.
Daniel: (Mirando a Jimena románticamente): Mi amor, hoy llegaré a las seis. Pasaré al "Marie Antoinette" por la cena luego de hablar con Costa y me tendrás exclusivamente para vos hasta mañana en la mañana.
Jimena: Vas a ver que el sacrificio de Fabio valdrá la pena. Hará a dos personas muuy felices. (Ríe y se le acerca al oído) Y yo te tengo una sorpresa, mi amor.
Daniel: (Sonriente y pícaro) Entonces diré que sí a todo lo que proponga Costa. Seré el arquitecto más complaciente del mundo con tal de no prolongar la reunión.(La besa y se va).

Se apagan las luces

Al encenderse las luces de nuevo, Jimena, con ropa abrigada, va entrando a la casa. Se quita el abrigo, pone el bolso en el sofá y enciende el televisor para mirar un noticiero. En él indican que el clima está difícil y la temperatura bajará más. Jimena mira su reloj y sonríe. Saca un cepillo del bolso y se peina. Luego se retoca el maquillaje. Al ratito tocan la puerta y ella abre sonriente.

Jimena:¡MAMÁ! ¿Pero qué estás haciendo aquí?
D.Glenda: ¡Podrías agradecer! Traje un poco de comida casera porque no pueden seguir en esa vida de hippies del siglo 21.
Jimena:(Maliciosa) Ya quisiera ser hippie, que aún se viviera en comunas y ponerme flores en el pelo. Creo que hasta me gustaría tocar guitarra si en vez de Jimena me llamara Agua del cielo o Arcoiris.
D. Glenda: No digás sinsentidos y tomá este Tupper.
Jimena: ¡Pero estás en un hotel! ¿Dónde cocinaste esto?
D.Glenda: En la casa de Rogelio, mi ex compañero de facultad. Comprendió la situación y me permitió usar su cocina.
Jimena: ¿Qué situación?
D. Glenda: Que sos tan ilusa y desobligada como tu padre. Siempre pensando en hacer lo que les gusta, en estar sólo con quienes se sienten cómodos,...¡en pasarla bien, con toda la trampa!
Jimena: ¿Y qué te dijo don Roberto de eso?
D. Glenda: Comenzaba a contarle todo cuando interrumpió insistiendo en que usara su cocina y me dio la tarde libre.

(Jimena entra a la cocina seguida de doña Glenda y en ese momento entra Daniel con una rosa en la mano. Cuelga su abrigo y mientras, ellas vuelven a salir. Daniel oye la puerta pero sigue de espaldas)

Daniel: Mi amor, no veía la hora de venir a estar con vos. Dejé la comida en el auto porque sé que cuando hacés el amor después de comer te mareás un poco. Y yo me muero por tenerte en mis brazos, recorrerte entera y saber cuál era la sorpresa que...(En ese momento se vuelve y mira a doña Glenda de pie junto a Jimena, quien lo mira con cara de angustia. Se le va la sonrisa pero trata de disimular)¡Señora Glenda! ...¿qué...hace aquí?
D.Glenda: Estorbar, por lo visto. Sólo quise que usted, y tal vez mi hija, comieran alimentos preparados en casa. Les traje dos guisos que les durarán bastante.
Daniel: Pero en el auto tenemos...
D.Glenda: ¡Sí, si, sí! Ya oí todo el plancito ese. Tal vez con esto Jimena no se maree...
Jimena: Mamita, gracias por todo y nos vemos...después.(La guía hacia la puerta)
D. Glenda: ¡Pero bueno! ¡Par de gatos en celo!
Jimena: Dale las gracias a don Rogelio. (Le pone la mano en la espalda empujándola hacia afuera).
Daniel: Creo que viene un coche.

(Abre la puerta y ve el auto de Julio y a sus colegas, menos Fabio, dentro. El auto se estaciona y ellos se bajan.)

Daniel: ¿Pasa algo, muchachos?
Sara: Teníamos que decirte algo importante, pero tanto el teléfono de tu casa como tu celular estaban desconectados, por eso no nos quedó más que venir.

(Jimena y Daniel se miran desalentados)

Daniel: Sí...hubo...algo en las líneas.
Julio: Hum...yo diría que querían aislarse del mundo y aprovechar estas horas al máximo.

(Doña Glenda asiente como poniendo en evidencia)

Sara: No tardará mucho. Vení y te explico unos cambios que el señor Weston quiere que empecemos mañana en el Bristol.

(Entran todos a la casa y Sara saca unos planos y empieza a explicarle a Daniel. Julio se queda recogiendo algo en el auto y entra después)

Julio: ¡Peero! ¡Si no he saludado a la mejor cantante de la ciudad! ¡Qué gusto que se quede unos días más, señora Glenda! (La besa en la mejilla)
D. Glenda: (Ofendida) Sí, aunque parece que acá no soy tan bienvenida.
Julieta: Lo que pasa es que son recién casados, señora, y además muy enamorados...
Julio: Juli...¿vos no tenías que meterte en tu cueva para no hacerte polvo? Mirá que pasan de las seis. No le haga caso, señora, aún las parejas más enamoradas deben sacar tiempo para su familia, especialmente si se trata de su madre.
D. Glenda: ¡Qué encanto! Dichosas tu madre y tu suegra.

(Julio sonrìe y mira a Jimena traviesamente)

Sara: Bueno, Dani ya está enterado. Podemos irnos. Señora, si gusta la llevamos a su hotel.
D.Glenda: Gracias Sarita, con este clima se agradece de verdad.
Julio: Pues suban al auto, pues. (Se acerca a Jimena y le susurra al oído) No me lo agotés mucho que mañana el trabajo es pesado.
Jimena (molesta): Adiós, Julio.

(Al subir al auto este parece tener problemas. Julio y Daniel tratan de arreglarlo pero el carro no da señales de vida. Las mujeres entran de nuevo a la casa).

Daniel: Creo que tendrás que dejar el auto aquí. Yo les daré un aventón.
Julio: Uy, de verdad te urge deshacerte de nosotros.
Daniel: Hermano, en serio...
Julio: Ya, ya, tranquilo Dani. Una bromita para alivianar la cosa, nada más.

(Jimena sale con expresión conpungida)

Jimena: Mi amor, se inundó la calle Pontevedra. Cerraron el paso y no saben si lo reanudarán esta noche.
Julio (sonriendo): Tendremos que apelar al espíritu hospitalario de los Ferreira. No querrás que nos quedemos en la calle.
Daniel (Tomando aire): No, claro que no. Pasen.