lunes 21 de mayo de 2007

SEGUNDA ENTREGA : EL DESTINO DEL EXPEDIENTE Y DEL DOCTOR DELCORE



Había dicho que en la segunda entrega iba a poner una conversación entre Romina y su hermano, pero como alguien me pidió pistas del desenlace del robo del expediente les pongo este otro texto. Es medio tragicón, aunque la peli tiene de todo, absolutamente todo tipo de escenas : hay cosas fuertes pero también alegres y hasta re-cómicas. Bueno, como siempre, se aceptan opiniones de cualquier tipo; qué bueno que lo anterior les gustó. (Crece mi esperanza de llevarlo al cine) . Me salió larguito, pero espero que les guste.

Romina y Lucy están en la cafetería del hospital, unos pocos meses después de que la segunda robara el expediente Walters, y conversan animadamente de música, novios, diversiones y demás cosas de chicas. Romy sabe lo que Lucy hizo, y de hecho tanto ella como otros estudiantes no sólo la han apoyado sino que se han valido de esa situación para lograr cambios radicales en el hospital. Sin embargo, necesitan unos papeles que faltan para poder enjuiciar a Barral sin problemas, y este ha empezado a sospechar.Romy interrumpe la plática porque debe ir a reponer un examen con el doctor Delcore. (Ellas se han encontrado de casualidad en la cafetería).

L=Lucy

R=Romina

R: ¿Podrías decirle a Edoardo que pase por mí a las siete? Miki da un concierto en San Luis y no quiero andar hoy. (Su novio no está en la ciudad y no puede pasar por ella, que saldrá cansada del examen y no quiere caminar).

L: Espero poder hablarle. Debo ir por un equipo (médico) hasta Quintarrosa y algo le pasó al teléfono.

R: ¿No vas a ir al bar? (El bar de Edoardo)

L: (En todo de broma) Los asuntos de "batiblancos" son así. Pero le hablaré desde allá, si puedo. Alguna alma carititaiva me prestará su teléfono para hablar con mi amado y luego dejarte un mensaje.

R: (Bromeando también) Pues o te pones el disfraz (bata de doctora) o te quitas un metal (uno de los piercings) porque si no nadie en su sano juicio te prestará nada.

L: (Siguiendo la broma) ¡Oye, Candy Candy! Te salva que Edoardo te quiera mucho y que no pueda enviarte a tu casa con un moretón en esa barbilla de manga japonesa!

R: (Riendo y alejándose) Si Edo no llega a las siete, lo japonés que verás es una llave karateca! (Romy es cinta negra).


Romina sube las escaleras para llegar a una oficina interior donde hará el examen y ahí la espera el doctor Delcore. Toca y él dice "pase" desde adentro. Romy entra y cierra la puerta, la que emite un sonido extraño que ella, que ha estado ahí antes, no le conocía.


Doctor Delcore=DD


DD: Oh, me olvidé de advertirte. (Sonriendo)La tecnología me alcanza, y al hospital también. No quería ser molestado, y programé el sistema para que cerrara hasta hace un rato...listo. Ahora saca del bolso lo que vayas a ocupar, porque debes guardarlo acá (señala un "locker" con combinación), no olvides el teléfono ni cualquier otro aparato de comunicación. Sé que eres una chica honesta, pero ya conoces la reglas...


R: No se preopcupe, señor Delcore,...doctor.

DD: Tú llámame como quieras...es cierto eso que dices. (Romy alega que si a los doctores siempre hay que llamarlos por su profesión también se debería de decir contador Jiménez, secretario Suárez, albañil Poveda, etc....)


Al doctor Delcore se le ve desmejorado, nervioso. Desde que Romy lo conoce ha sido inseguro y melancólico, pero parece haber empeorado los dos últimos meses. Romy se sienta y él le da varios papeles.

DD: Ahora tengo que ir a arreglar varios asuntos, tú quédate aquí y te tomas tu tiempo.

R: Está bien. ¿Volverá pronto?

DD: ¿Antes de que acabes? No te preocupes. Buena suerte.

El doctor sale y Romy comienza la prueba. Delcore se dirige al parqueo del hospital y sube a su auto. Luego de andar pocos kilómetros se baja frente a un teléfono público y hace una llamada.

DD: ¿Bueno? Sí, sí, el mismo. ¿Llegó ella? Sí, Gonzalo es su apellido.No olvide darle el paquete cuando ya vaya de vuelta. Sellado, sí. Y dele en persona el sobre amarillo. Está bien. Adiós.

Entra al auto y se recuesta, tenso, al respaldar del asiento. Mira el paisaje pensativo y saca de la bolsa de su saco una tarjeta hecha a mano. La mira y suspira al decir:

DD: Dios nos ayude.

Regresa al rato al hospital y mira su reloj, calculando que Romina ya debe ir terminando. En el segundo piso se encuentra al doctor Barral y casi no puede disimular su pavor.

DB= Doctor Barral

DB: (Terminante) Delcore, quiero hablarle!

DD: Claro, sólo termino un examen con la chica Gaetani y voy a su oficina.

DB: (Acercándosele al oído) Más le vale que en menos de 30 minutos esté usted ahí, si no lo hace se va a arrepentir hasta de haber nacido.

DD: (Calmándose un poco y diciendo seguro) De eso ya me he arrepentido muchas veces. Lo veo en su oficina.

Llega donde está Romy, pero ella no ha terminado el examen. Delcore, por lo tanto, decide ir a hablar con Barral.

DD: Mira, niña, tengo que ir aquí al ladito...termina esa pregunta y me esperas aquí.

R: Está bien.

Sale el doctor Delcore, cierra y entra a la oficina de Barral.Cierra con cuidado, Barral ignora que Romy está a la par y cree que el piso está vacío.

DB: ¡¡Imbécil bipolar, qué hizo con los papeles faltantes!! ¿Qué fue lo que hizo, tarado mental?

DD: No sé a qué se refiere..

DB: (Golpea a Delcore con el puño, furioso, y lo tira al suelo) ¡Basta de eso, anormal, maldito tarado, usted me arrastró con su traición a la deshonra, a la cárcel, al estigma social!! (Intenta golpearlo de nuevo, pero Delcore le toma la mano).

DD: (Tomando valor)¿Que yo lo arrastré a usted? Barral, usted ha sido la alimaña más despreciable que tuve la desgracia de conocer. ¡Maldito el día en que su abominable ser se atravesó en mi camino!

DB:¿Qué dice..

DD: (Haciéndolo a un lado) ¡Digo lo que debí decir aquella noche diabólica...en que usted, aprovechando mi enorme necesidad de aprobación y cariño me involucró en un asesinato!!

DB: Tuvo la opción de denunciarme...después de todo, como usted ha dicho tantas veces, no era más que un estudiante bajo mis órdenes. Si no lo hizo...

DD: ¡Si no lo hice fue porque usted, parásito roba oxígeno, se aprovechó del sufrimiento de un joven que hubiera hecho lo que fuera por que sus padres lo amaran!! ¡Lacra, sabía de sobra de mis temores e inseguridades, y usted, buitre, se avalanzó sobre la presa fácil!!!

DB: ¡Presa que aceptó sin reparos los ascensos que de otra forma no hubiera logrado!!

D.D: (Como herido por una lanza) ...y que utilicé para resarcir lo más que pude, donde hablé a mis alumnos, hasta quedarme ronco, de la moral, el valor de la vida humana, la cura que puede ser una palabra de aliento, donde yo mismo he actuado siempre así...he trabajado cientos de horas que nunca cobré, si con eso aliviaba el dolor de alguien.

CB: (Riendo y burlándose) Tras de imbécil, hipócrita.

D.D: (Golpea a Barral y sube la voz) ¡Al fin lo voy a ver en la cárcel, escoria del infierno!

Romy escucha los gritos y se alarma. Va hacia la puerta y llama:

R: ¿Doctor Delcore? (Trata de salir pero se da cuenta de que Delcore la encerró) ¿Doctor Delcore?

DB: (Asustadísimo)¿Es Romina? ¡¡¡¿Tenía a Romina Gaetani en la oficina de al lado? ¿A la hermana del novio de Lucy?!!!

Se encamina hacia la oficina de al lado furioso. Delcore sabe que Romina peligra y por eso ha trancado la puerta. Lo ve sacar un revólver y sólo se le ocurre gritar.

DD: ¡Romy, tiene un arma, ocúltate!!

Cuando Barral no logra abrir la puerta (que está cerrada con combinación) se vuelve hacia Delcore y le apunta con el arma. Delcore entra a la oficina de Barral y al entrar este, lo golpea. El arma cae bajo un armario. Forcejean y Barral toma un pesado microscopio con el que amenaza a Delcore. Este corre hacia el piso de arriba. Barral lo persigue.

Romy, entre tanto, trata de buscar su teléfono, pero el bolso está bajo llave en el "locker". Sabe que Delcore también desconectó el teléfono fijo. De repente, parece comprender todo lo que está pasando y aunque sabe que es inútil, intenta forzar la cerradura desesperada porque sabe cómo acabará todo. Delcore llega al cuarto piso, en una ventana frente a su oficina (donde está Romy) y, al no poder retroceder, llega a un balcón.

Romy lo divisa y se recuesta a la pared, implorando. Lo mira dirigir la vista hacia el cielo y hacer un ademán de alivio, mientras ella se resbala hacia el piso y se toma la cabeza para no ver. Delcore mira alrededor con expresión gratificada. Segundos después Romy oye el ruido de algo que choca violentamente contra el suelo y los gritos de algunas personas. Se estremece en un rincón. El examen, que tenía aún en la mano y no lo había notado, lo rasgó a la mitad.

6 comentarios:

ElTeta dijo...

Insisto. Quiero actuar. ¿Quién es el Doctor Barral?

Laura dijo...

Para ese personaje debe ser mayor, Teta. El doctor Delcore es más de su edad, je.Dejemos que Barral lo haga Malcolm Mc Dowel (El Alex de La Naranja Mecánica).

**Sonia** dijo...

Estoy pensando en la cadena de responsabilidades...
Callar, también es un delito y no hay excusas que valgan ni justificativos.
Vamos a ver qué pasa, eh?

Teta, yo quiero ser Romina Gaetani. Sobre todo por las tetas que tiene.
(Lau, porque la Romina Gaetani de acá, es tetooonaaaa!)

Laura dijo...

Eso trata de plantear la historia, Sony. (Entre otras cosas) Edoardo tiene un tormento parecido porque por no actuar él a tiempo a Romy le pasó algo terrible en la infancia.Por eso consume droga.

SOL dijo...

Muy bien, muchachita, muy bien.
Ojalá que de verdad lo puedas llevar a la pantalla grande (o a la chica, mínimo) o ya de perdis lo adaptes a novela y publiques.
Te deseo todo el éxito del mundo.
Abrazos 1000.

**Sonia** dijo...

Quién no tiene un muerto en el placard?