Titi es una amiga término medio. O sea, no es una amiga cercana, íntima, pero tampoco una mera conocida. Es hija de un gran y antiguo amigo de mis papás, lo que propició su cercanía (aunque yo no veo en absoluto con malos ojos que los hijos de personas amigas sean amigos también y hasta se enamoren y/o se casen si su amistad o amor se da de la misma forma que se daría si sus padres no se conocieran).
Hace poco que la trato, y, antes de eso, lo único que sabía de ella era que perdió a su madre de niña y que de adolescente tuvo una madrastra muy buena y generosa, a la que su hermanito menor adoraba, pero que tuvo que divorciarse porque ella se encargó de hacerle la vida imposible. Titi es extranjera, y, como se encuentra trabajando acá, nos ha pedido ayuda varias veces en diferentes ámbitos. Y se la hemos dado, por supuesto. Cuando viaja a su casa, nos trae recuerdos. Hasta ahí, todo bien. (Bueno, menos lo del antecedente de la madrastra, claro).
A veces ella bromea y dice frases como: "Mi hermano me pagaría la boda con tal de que me casara (o sea, casarse=irse de la casa que él habita)", "Mi papá y mi hermano (de 25 años) no saben manejar la casa: es un desastre, menos mal que llegué y la puse decente", "Si mi papá no mejora la postura, como le digo cientos de veces al día, ya le pronostiqué que se enfermará", "Mi casera ya no me habla".
Como desde que nací he tenido que lidiar con gente difícil, me es fácil identificar a alguno con sólo echarle una ojeada. Mucho más con estas evidencias sherlockholmianas. Titi es difícil. Es como tratar con la señorita Rottermeier de Heidy. Siempre te está observando malamente, critica tu modo de conducir con frases como:"Huy, estás destrozando este auto, me duele más a mí que a vos", mientras pone una cara tal que cualquiera juraría que mataste a alguien. Ayer tenía una tortícolis muy fuerte y me olvidé de decírselo (igual no quería) y me saqué la rifa: "¡¡Laura, la postura!! ¿No te duele la espalda de ponerte así? ¡Tu mamá está mejor sentada que vos!!" Eso fue el tope, hasta acá ha llegado mi aguante. Si no hubiera sido porque estábamos celebrando su cumpleaños en mi casa, le hubiera respondido algo muy elegante, fino y sarcástico. (Sí, sarcástico y fino a la vez).
Ella no es linda, ni siquiera atractiva. Tampoco elegante. No tiene estilo. Ni camina con gracia. Y a mí todo eso me importa un bledo, lo que no me impide notarlo porque no estoy ciega. Nunca le he dicho nada al respecto. Me he pasado de indulgente. Pero ella no parece entender que existen límites en el trato, que, si la otra persona no te permite pasarlos, es deplorable hacerlo. Por otro lado, si no sabés el origen de algo (como la tortícolis y la postura) no concluyás babosadas que sólo demuestran el deseo de ofender.
Hace unos días, me invitó a un viaje al Caribe tico. De un día para otro, nomás. Me extrañó, ya que una vez que la invité a tomar algo a un mall me dijo: "Ay, qué mal, iré con "las chicas" (compañeras de trabajo). Y eso es sólo para nosotras, no llegués". Pero como ya me le había negado en otra invitación, me vi obligada a aceptar. Sólo me consuela que el sitio es lindo. Pero la idea de compartir habitación con ella me da mareos. Van dos personas más, que yo ni conozco. Espero que sean mejorcitos.
He tenido que comprar varias cosas indispensables para eso, y no hay nada peor que comprar de mala gana, a la fuerza. Y yo guardaba ese dinero para tomar clases de yoga. Ahora se me cambió el Nirvana por el Hades. No quiero imaginarme a esa tipa escudriñándome en la piscina buscando celulitis o sepa dios qué, algo que le dé pie a soltar una verborragia abominable.
Que se llegue pronto el lunes. Y no quiero que me tome fotos, a ver si me hace caso. Haré la lucha. Cuando soy desdichada se me nota mucho en las fotos, y esta Rottermeier es capaz de ponerlas en su "feisbuc". En fin, qué bueno que existen los desahogadores blogs. Y los paseos en canoa por los canales del Caribe, ella ya los hizo y será un momento que aprovecharé para disfrutar mi país....y decirme namasté.
PD: Ayer nos contó que su jefe le dice "mamá" porque ella le ordena cómo y cuándo hacer las cosas. Y que, además, un compañero de casa que además es su casero, le dijo que "su hermana vendrá de visita inesperadamente" y que tiene que irse lo antes posible.