miércoles 11 de noviembre de 2009

YA REGRESO

Y, bueno, sí, he estado ocupada o muy inspirada pero sin chance o energía para postear. Me he escapado un rato de la contabilidad de la ofi para decirles que espero regresar prontito...¡si es que aún hay alguien por acá! Je.


BESITOS

miércoles 21 de octubre de 2009

DESAHOGO

Titi es una amiga término medio. O sea, no es una amiga cercana, íntima, pero tampoco una mera conocida. Es hija de un gran y antiguo amigo de mis papás, lo que propició su cercanía (aunque yo no veo en absoluto con malos ojos que los hijos de personas amigas sean amigos también y hasta se enamoren y/o se casen si su amistad o amor se da de la misma forma que se daría si sus padres no se conocieran).

Hace poco que la trato, y, antes de eso, lo único que sabía de ella era que perdió a su madre de niña y que de adolescente tuvo una madrastra muy buena y generosa, a la que su hermanito menor adoraba, pero que tuvo que divorciarse porque ella se encargó de hacerle la vida imposible. Titi es extranjera, y, como se encuentra trabajando acá, nos ha pedido ayuda varias veces en diferentes ámbitos. Y se la hemos dado, por supuesto. Cuando viaja a su casa, nos trae recuerdos. Hasta ahí, todo bien. (Bueno, menos lo del antecedente de la madrastra, claro).

A veces ella bromea y dice frases como: "Mi hermano me pagaría la boda con tal de que me casara (o sea, casarse=irse de la casa que él habita)", "Mi papá y mi hermano (de 25 años) no saben manejar la casa: es un desastre, menos mal que llegué y la puse decente", "Si mi papá no mejora la postura, como le digo cientos de veces al día, ya le pronostiqué que se enfermará", "Mi casera ya no me habla".

Como desde que nací he tenido que lidiar con gente difícil, me es fácil identificar a alguno con sólo echarle una ojeada. Mucho más con estas evidencias sherlockholmianas. Titi es difícil. Es como tratar con la señorita Rottermeier de Heidy. Siempre te está observando malamente, critica tu modo de conducir con frases como:"Huy, estás destrozando este auto, me duele más a mí que a vos", mientras pone una cara tal que cualquiera juraría que mataste a alguien. Ayer tenía una tortícolis muy fuerte y me olvidé de decírselo (igual no quería) y me saqué la rifa: "¡¡Laura, la postura!! ¿No te duele la espalda de ponerte así? ¡Tu mamá está mejor sentada que vos!!" Eso fue el tope, hasta acá ha llegado mi aguante. Si no hubiera sido porque estábamos celebrando su cumpleaños en mi casa, le hubiera respondido algo muy elegante, fino y sarcástico. (Sí, sarcástico y fino a la vez).

Ella no es linda, ni siquiera atractiva. Tampoco elegante. No tiene estilo. Ni camina con gracia. Y a mí todo eso me importa un bledo, lo que no me impide notarlo porque no estoy ciega. Nunca le he dicho nada al respecto. Me he pasado de indulgente. Pero ella no parece entender que existen límites en el trato, que, si la otra persona no te permite pasarlos, es deplorable hacerlo. Por otro lado, si no sabés el origen de algo (como la tortícolis y la postura) no concluyás babosadas que sólo demuestran el deseo de ofender.

Hace unos días, me invitó a un viaje al Caribe tico. De un día para otro, nomás. Me extrañó, ya que una vez que la invité a tomar algo a un mall me dijo: "Ay, qué mal, iré con "las chicas" (compañeras de trabajo). Y eso es sólo para nosotras, no llegués". Pero como ya me le había negado en otra invitación, me vi obligada a aceptar. Sólo me consuela que el sitio es lindo. Pero la idea de compartir habitación con ella me da mareos. Van dos personas más, que yo ni conozco. Espero que sean mejorcitos.

He tenido que comprar varias cosas indispensables para eso, y no hay nada peor que comprar de mala gana, a la fuerza. Y yo guardaba ese dinero para tomar clases de yoga. Ahora se me cambió el Nirvana por el Hades. No quiero imaginarme a esa tipa escudriñándome en la piscina buscando celulitis o sepa dios qué, algo que le dé pie a soltar una verborragia abominable.

Que se llegue pronto el lunes. Y no quiero que me tome fotos, a ver si me hace caso. Haré la lucha. Cuando soy desdichada se me nota mucho en las fotos, y esta Rottermeier es capaz de ponerlas en su "feisbuc". En fin, qué bueno que existen los desahogadores blogs. Y los paseos en canoa por los canales del Caribe, ella ya los hizo y será un momento que aprovecharé para disfrutar mi país....y decirme namasté.


PD: Ayer nos contó que su jefe le dice "mamá" porque ella le ordena cómo y cuándo hacer las cosas. Y que, además, un compañero de casa que además es su casero, le dijo que "su hermana vendrá de visita inesperadamente" y que tiene que irse lo antes posible.

viernes 16 de octubre de 2009

DUDA EXISTENCIAL

Hoy está tranquilo en la ofi y eso te propicia que pensés "boludeces". Por ejemplo....¿alguien podría explicarme la diferencia entre sarcasmo e ironía? Nunca lo he tenido claro.

Pensándolo bien, no creo que sea una boludez. Es mi sed innata de conocimiento, je.

martes 13 de octubre de 2009

LOS PRECOLOMBINOS TENIAN RAZON




Este planeta no tiene feng-shui. Dice esa corriente que debemos vivir en un terreno cuadrado.

miércoles 7 de octubre de 2009

ACA HACE FALTA ESTEBAN



Hace días que quiero un masaje. O tres: uno relajante, uno desintoxicante y uno "de belleza". Un señor que trabaja cerca de la ofi y que dice tener 30 años de experiencia y más de estudiar el tema y tres años de Medicina y demás cosas, me ofrece, además, un buen precio y la ventaja de pagar lo mismo por los tres masajes en uno. Pero, seré tradicional en esto, prefiero que el masaje me lo haga una mujer, porque si no me cuesta relajarme, y de eso se trata.

Una masajista que me recomendó mi amiga Cris cobra un buen precio y es buena, pero sólo atiende entre semana y a medio día, porque trabaja en un hospital, además. Y otros centros ofrecen buenas opciones, pero carita$. Podría usar un dinero que me dieron mis papás por el cumpleaños, pero quiero ir a la playa y mejor lo guardo para eso. Además, cuando paseás te relajás también, ¿no?

Pero igual ansío el masajito. Acá es cuando todavía extraño a Esteban, je. Qué ayuda a la economía.

jueves 1 de octubre de 2009

DE CARNE Y HUESO


El sábado anterior se celebró el centésimo aniversario de la empresa de dulces Gallito con una fiesta que incluyó conciertos, 25 piñatas, un pastel gigante y el relanzamiento de golosinas que la empresa había dejado de fabricar.

Como "El Gallito" es uno de los símbolos de Costa Rica y motivo de orgullo por la calidad de sus productos, hasta el Presidente de la República estuvo presente en la actividad y declaró en su discurso:

"...El Gallito tiene una larga trayectoria de trabajo honrado y el logro incomparable de haber formado, no sólo corazones de chocolate, sino también corazones de carne y hueso."

Tal vez alguno de los catedráticos de la Universidad de Oxford, donde estudió, pueda explicarle el "errorcito" en que incurrió. Si no, algún niño de tercer grado. O el carnicero de su preferencia.

¿Tendrá el cerebro de carne y hueso también? En la de menos....o en la de menso.

lunes 28 de septiembre de 2009

CARLOTA ENCONTRÓ SU VOCACIÓN


Yo no tenía interés en conocerla. Pero me habían asignado ese trabajo universitario con ella y no quedaba otra. Era la tarde más calurosa del año y yo llevaba horas de soportar sátiras y veneno (que viene a ser más o menos lo mismo). O de no oír nada, también, porque por ratos le hablaba solamente a Jessica, la otra integrante del grupo, invitándola a la "inauguración de la nueva casa familiar" u ofreciéndole porquerías y guindajos baratos que ella vendía sin dirigirme a mí la palabra. (La verdad, creo que más bien fui afortunada, jaja).
Carlota era una mujer vulgar. Vulgar del vulgo, de la chusma, de lo ordinario y lo tosco. Era de esa gente que se sabe "rasa" (o masa) y que se engaña pensando que puede disimularlo. Que sueña con que nadie se va a dar cuenta de que son de clase baja (y que se les nota), que son incultos, sin pulir y con pinta de chencha la cocinera. Ignorantes, corrientes y además resentidos por serlo. (Y avergonzados de serlo).
Pero lo peor que tenía esta señora (era madre de una niña de escuela) era ese veneno social. Durante tres horas se dedicó a burlarse de todo el mundo como si le hubieran hecho algo. A juzgar la decencia de sus compañeras (!!), a carcajearse cuando oyó el nombre de mi novio (¡ella se llamaba Carlota!), a preguntarme si tenía algo postizo mirándome de reojo, a preguntarme también, y a quemarropa, cuánto ganaba mi papá (?') y a relatar sus cuentos de las múltiples ofertas de trabajo que recibía.
Siempre pensé que Carlota valía muy poco. Que era parásita y envidiosa. Y muchos otros compañeros pensaban más o menos lo mismo.
Hace poco y de casualidad leí una noticia: la señora había combinado varios de sus intereses como forma de ganarse la vida: estafaba ingenuos con medicinas falsas, evadía impuestos y traficaba con drogas (el negocio principal), en conjunto con su primo y su amante o chulo. Debido a dichas ocupaciones hoy es una convicta de una prisión de Miami, y ostenta el número 78339004.
Carlota se me hacía venenosa, mala, vividora. Y me quedé corta. La noticia tiene unos meses y no sé en qué pararía todo, aunque no creo que salga muy pronto. Destino kármico para quien vivía para dañar vidas y honras ajenas, ya fuera con la lengua o con asquerosas drogas, tan ordinarias y vulgares como ella.